Estas cualificado… que pase el siguiente

Muy pocas oportunidades de desarrollarse como personas y como profesionales cualificados tienen los jóvenes españoles en la actualidad. Las políticas regresivas de quienes gobiernan y los devastadores estragos de una crisis que no ha afectado a los estratos sociales burgueses y aristócratas han dibujado un mapa de desesperanza para los jóvenes pertenecientes a la clase obrera española.

Ser hijo de nadie en España es una aventura de alto riesgo que suele tener un final poco feliz: el desempleo, la desesperanza, el exilio, etc. Parece ciencia ficción el hecho de que en un país en el que uno de cada dos jóvenes es desempleado –y en el que tres de cada cuatro trabajadores jóvenes es precario y mal pagado- no se potencien e impulsen políticas de inserción laboral para los menores de treinta años.

El futuro del país se esta yendo por el sumidero del pasotismo, de la indiferencia y de la crueldad con los mas jóvenes. Los planes de Empleo que se han lanzado en algunas comunidades autónomas han sido verdaderos ridículos, parches de entre tres y seis meses que ni mucho menos han servido para incluir en el mercado de trabajo a los jóvenes; dar un trabajo cualificado de manera gratuita y subvencionada a los empresarios, que luego han terminado por prescindir de los servicios de los trabajadores jóvenes, parece haber sido el único logro de estos estúpidos planes de integración laboral.

Entrar en el agobiante, gris, tedioso y, en un altísimo porcentaje, infructuoso mundo de las oposiciones puede ser otra de las vías que les queden a los jóvenes españoles. Pero las plazas son pocas, las academias de preparación son caras y los criterios de congelación de bolsas suelen ser en algunos casos dantescos, lo que da una nueva prueba de cómo los poderes facticos de la nación humillan a esos jóvenes que únicamente quieren labrarse un porvenir.