Tipos de cajas fuertes: sus características y la opinión de los usuarios mas jovenes

Muchas veces, dejar el dinero que hemos estado ahorrando en un cajón o dentro de un libro, puede no ser la mejor opción si lo que pretendemos es que nadie que pueda entrar a la casa dé con él y termine robándolo. Pues bien, en esos casos lo que nuestros cerrajeros certificados suelen recomendarle a los clientes es que coloquen una caja fuerte en su vivienda, teniendo en cuenta que se trata de la opción más segura en este tipo de casos.

En efecto, esta solución que proponemos no es válida únicamente para casas de familia, sino que también podemos aconsejarte que nos llames para instalar una caja fuerte en tu local comercial o en tu oficina, si es que en estos sitios guardas elementos de valor.

Si nunca antes habías pensado en la compra o instalación de una caja fuerte, tienes que saber que existen dos preguntas claves que te harán nuestros especialistas cuando llames por teléfono para solicitar un presupuesto barato que nos distingue: ¿qué vas a guardar en la caja fuerte? Y ¿dónde tienes pensado instalarla en tu vivienda?

A partir de las respuestas que nos des al respecto, es que tendremos la posibilidad de concretar una cita en tu vivienda, y analizar cuáles son las mejores opciones que tienes a disposición.

Por ejemplo, las cajas fuertes empotradas son una de las soluciones que muchos jovenes escogen en estos tiempos, y tienen la ventaja de que pueden colocarse tanto dentro de un armario como en una pared o muro, quedando totalmente ocultas. Eso sí, debes tener en cuenta que necesitan de espacio, motivo por el cual casi siempre se tienen que realizar obras en tu vivienda para que puedan ser colocadas, y éste no es un detalle menor.

Las cajas fuertes empotradas se dividen a su vez también por el tipo de seguridad que ofrecen, ya que las podemos encontrar de llave, electrónicas o de rueda, y eso modifica no sólo el nivel de tranquilidad que obtendremos, sino también cuánto hay que pagar por ellas. Lo esencial, en cualquier caso, es que el frontal de estas cajas fuertes nunca quedará a la vista, por lo que difícilmente un ladrón pueda llegar a encontrarla. ¿Y cuánto cuesta este tipo de cajas fuertes? Pues bien, tienen un valor aproximado de 300 euros.

Luego tenemos también las cajas independientes, que como su nombre bien lo indica podríamos decir que van sueltas, en cualquier sitio donde el joven quiera colocarlas. La gran ventaja que tienen estas cajas fuertes es en primera instancia que podemos moverlas si lo consideramos necesario, y luego, que no harán falta obras de ningún tipo para colocarlas. Incluso, hay algunas resistentes a las llamas.

Determinadas compañías, como Fichet-Bauche, cuenta además con modelos especiales de cajas de seguridad, que disponen de una pared doble, lo que les otorga un mayor espesor, y como consecuencia de ello, es mucho más difícil poder vulnerarlas. Si tienes elementos que consideras irreemplazables, probablemente sea una buena alternativa para ti. Claro que también son más costosas, pues pueden llegar hasta los 700 euros.

En cualquiera de estos casos, volvemos a la recomendación inicial, y es que cuando vayas a instalar una caja fuerte en tu vivienda, primero que nada te pongas en contacto con nuestros cerrajeros profesionales, que te brindarán el asesoramiento necesario en este tipo de casos, para asegurarte de que tus elementos de valor estén debidamente protegidos.

Jóvenes en busca de nuevos ingresos para sobrevivir

El mundo de los jóvenes es exigente en cuestión de cubrir sus necesidades vitales cuando deciden a partir de los 18 años de edad independizarse y vivir solos alejados de su hogar y ser responsables de los gastos y de cada paso en las decisiones que tomen. Marcos Torres, gerente de la empresa Fontaneros , considera que algunos jóvenes entre los 20 a 27años han demostrado ser muy responsable con ellos mismo e incluso con sus familias. Continua el gerente de Fontaneros en la empresa se tiene empleados que trabajan medio turno y en el otro turno se dedican al domicilio de servicio de restaurantes, algunos de ellos con hijos que resguardan y protegen, pero también mantienen todos lo que generan el día a día.

El ingreso de algunos jóvenes se refleja en observar en las calles a muchos de ellos vendiendo productos en la calle o los centros comerciales. Estos productos son elaborados por ellos mismos, productos de segunda mano o dulces que compra y revenden; esta actividad de venta es de manera informal y el lugar de venta varía de un lugar a otro. Lo formal sería pensar en constituir una empresa y emprender en el mercadeo con ideas innovadoras creando productos nuevos. En este punto interviene la gerente de personal Camila Blanco de la empresa cerrajeros Madrid y expresa que a los jóvenes se le debe incentivar para que generen proyectos productivos ofreciéndoles créditos bancarios respaldado por empresas pública y privada, donde estos créditos sean cancelados a medida que los emprendimientos se desarrollen.

Otras formas de buscar ingresos es arte de calle, donde los talentos salen a deleitar a un barrio o una comunidad con los bailes de flamenco llevado acabo por damas muy jóvenes en las plazas y avenidas de grandes ciudades, el canto y las marionetas son parte de la creatividad llevada por hombres y mujeres con capacidad de recrear a un público que le paga con algo de monedas por su talento. La juventud tiene muchas oportunidades para buscar nuevos ingresos para sobrevivir, las redes sociales es un atractivo de comunicación para darse a conocer con proyectos fotográficos, blog de asesorías entre otros. De igual forma llevar la publicidad a los nuevos talentos del espectáculo y promocionar a las pequeñas empresas que tienen como emprendedores a jóvenes que son usuarios constantes de las redes sociales y son activos en la web para llevar a cabo su mercadeo.

Es común observar a jóvenes llegar a las empresas en busca de trabajo y entregar su hoja curricular donde reflejan sus conocimientos y talentos, pero ante la crisis en las empresas sobre disminución de personal muchos jóvenes se desmotivan y caen en un sedentarismo. La salida a ésta situación será el apoyo y la orientación de la familia; donde los que conforman el hogar se unan en busca de soluciones efectivas que aminoren el riego de que los jóvenes se arriesguen a situaciones denigrantes en la calle. Así lo confirman expertos en familia y estas revistas de soluciones para el hogar y trabajadores sociales que aportan consejos a los jóvenes para una mejor sociedad.

Estas cualificado… que pase el siguiente

Muy pocas oportunidades de desarrollarse como personas y como profesionales cualificados tienen los jóvenes españoles en la actualidad. Las políticas regresivas de quienes gobiernan y los devastadores estragos de una crisis que no ha afectado a los estratos sociales burgueses y aristócratas han dibujado un mapa de desesperanza para los jóvenes pertenecientes a la clase obrera española.

Ser hijo de nadie en España es una aventura de alto riesgo que suele tener un final poco feliz: el desempleo, la desesperanza, el exilio, etc. Parece ciencia ficción el hecho de que en un país en el que uno de cada dos jóvenes es desempleado –y en el que tres de cada cuatro trabajadores jóvenes es precario y mal pagado- no se potencien e impulsen políticas de inserción laboral para los menores de treinta años.

El futuro del país se esta yendo por el sumidero del pasotismo, de la indiferencia y de la crueldad con los mas jóvenes. Los planes de Empleo que se han lanzado en algunas comunidades autónomas han sido verdaderos ridículos, parches de entre tres y seis meses que ni mucho menos han servido para incluir en el mercado de trabajo a los jóvenes; dar un trabajo cualificado de manera gratuita y subvencionada a los empresarios, que luego han terminado por prescindir de los servicios de los trabajadores jóvenes, parece haber sido el único logro de estos estúpidos planes de integración laboral.

Entrar en el agobiante, gris, tedioso y, en un altísimo porcentaje, infructuoso mundo de las oposiciones puede ser otra de las vías que les queden a los jóvenes españoles. Pero las plazas son pocas, las academias de preparación son caras y los criterios de congelación de bolsas suelen ser en algunos casos dantescos, lo que da una nueva prueba de cómo los poderes facticos de la nación humillan a esos jóvenes que únicamente quieren labrarse un porvenir.

Las carreras de letras

Podríamos decir que corren malos tiempos para la lírica, como decía aquella canción del grupo gallego Golpes Bajos que a su vez estaba inspirada en un texto del escritor aleman Bertolt Brecht. Tambien son malos tiempos para la juventud española, dejada de lado y olvidada en la presunta recuperación económica que parece haber llegado según los indicadores internacionales.

Y si juntamos letras, jóvenes y España, el cóctel puede resultar del todo explosivo. Y es que no podemos dejar pasar por alto la enorme falta de oportunidades que tienen los jóvenes que en nuestro país decidieron dedicarse a carreras o disciplinas como Filosofía, Periodismo, Filología Hispanica, Latín y Griego, Lenguas Muertas, Publicidad, Comunicación Audiovisual, Narrativa y Creatividad Audiovisual, etcetera. Las Bellas Artes, las materias relacionadas con la Música y el Lenguaje Musical o las Artes Escenicas tambien parecen estar en la lista negra de campos afectados por la crisis y por las políticas del eje Partido Socialista-Partido Popular.

En resumen, podríamos decir algo tan tragico –pero a la vez cierto- como que si Miguel de Cervantes hubiera nacido a finales de los ochenta o principios de los noventa de nuestro siglo, su talento hubiera sido arrinconado, perseguido y desperdiciado. Malos tiempos para el lirismo, para los jóvenes y para España. El mercado laboral para los de https://www.fontanerostorrejondeardoz.es ademas parece estar cada vez mas enfocado a una idiosincrasia automatica, mecanica y cuadriculada, donde el pensamiento, la libertad, la creatividad y el ingenio se transforman en conceptos sospechosos.

Las maquinas se encargan de hacer muchos trabajos que antes eran realizados por los humanos. Eso sí, el Sistema debera darse cuenta en algún momento futuro de que, en un país donde la mayoría absoluta de jóvenes son desempleados o trabajadores precarios y mal pagados, no habra población adulta que consuma todos los productos que se lanzan. Seran las consecuencias de haber dejado en la pobreza a los jóvenes del presente.

Las universidades españoles

Las universidades españoles siguen lanzando al mercado laboral cada año a miles y miles de jóvenes con una alta preparación. No obstante, el escenario es dramatico, ya que toda esa inversión que ha hecho el Estado español por formar a los estudiantes no habra servido de nada cuando el talento haya emigrado a Alemania, Francia, Inglaterra o cualquier otra tierra que sirva de exilio. Basta esperar a navidades para ver a los jóvenes españoles en los aeropuertos y para hacerse una idea de lo terrible que es estar alejados de las familias, de las parejas, de las raíces.

Muchos sueños infantiles estan quedando frustrados. Los jóvenes de las Facultades españoles que se matriculan en nuestros días lo hacen con la ilusión de quien quiere labrarse un futuro profesional, pero tambien con la languidez y la desidia interior de quien sabe que tendra muy difícil ganarse la vida con su profesión. Aunque no deja de ser una evidencia que unas carreras tienen mas salidas que otras, tampoco deja de ser una obviedad que miles de jóvenes españoles ingenieros, medicos, enfermeros o arquitectos acaban trabajando fuera de nuestros país.

Resulta muy difícil para los chicos matriculados en cualquier carrera mantener la concentración y su total dedicación en estos días, ya que saben que este es un país sin futuro y que no le va a poner las cosas faciles. Estudiar duro, aplicarse, pasar horas y horas en la biblioteca durante meses, pasar noches sin dormir mientras se estudia, exprimirse al maximo, sufrir para alcanzar el objetivo, apuntarse a academias complementarias, esforzarse para cumplir con las exigencias complementarias del ingles y luchar con todas las ganas por obtener un Grado son cosas que pueden no haber servido para nada. Y esto es una enorme tragedia que, con toda seguridad, no estamos sabiendo valorar en su justa medida.

La trampa de las bolsas de empleo

La vida no es ni mucho menos un cuento de hadas para cientos de miles de jóvenes españoles que intentan acceder al mercado laboral despues del año 2010 –por fijar una fecha concreta que nos sirva como referencia y como cerco para las consecuencias de la crisis-. Las bolsas de empleo se han convertido en un embudo que asfixia los sueños de prosperidad y de futuro de los menores de treinta años –tampoco la rutina y el poder adquisitivo de los mas mayores son mucho mejores por lo general-.

El caso es que para los jóvenes es harto complicado el hecho de poder formar una familia. Algo que se veía como natural, casi intrínseco a la condición humana, que es tener hijos y poder criarlos, ahora se contempla como un escenario lejano. Chicos y chicas de entre dieciocho y treinta años ni se plantean crear una familia como lo hizo uno de los cerrajeros 24h Elche; dentro de unos años, estos españoles se percataran de que no tienen los suficientes resortes económicos ni vitales para poder proveer a sus potenciales discípulos, a sus descendientes.

Sera interesante echar un vistazo al censo en los próximos años. Únicamente desde sectores mas acomodados como los cerrajeros en Murcia, a los que la crisis no les ha afectado en absoluto –las cifras y estadísticas oficiales avalan esta realidad-, se continúa planificando la vida desde una atalaya tradicional, con los hijos como principal proyecto de futuro.

Pero en un país en el que la clase media ha desaparecido, y donde los jóvenes viven en un amplísimo porcentaje de la caridad de sus padres, tener una familia y centrarse en todas las preocupaciones y trajines que ello conlleva parece haber pasado a ser un problema casi exclusivo de la clase alta o media-alta. Bastantes quebraderos de cabeza, ansiedades, depresiones, miedos, temores, inquietudes e incertidumbres tienen ya los jóvenes españoles que viven en el desempleo o la precariedad como para pensar en dar su primer apellido a los hijos.

Otro exodo rural

Si los jóvenes españoles de rutina provinciana o rural deciden evitar el exilio y apostar por una solución intermedia que les lleve a buscar trabajo en una gran urbe del país, muchas son las trabas e inconvenientes que tendran que pasar a afrontar. Y es que en este escenario de decadencia y precariedad, resultante de la crisis económica, los jóvenes de España tienen extremadamente complicado acceder a oficios con garantías.

Dar este salto intermedio del que hablamos, de no marcharse al extranjero pero sí trasladarse a una gran ciudad del territorio español, suele acarrear situaciones traumaticas y problemas complejos. Obviamente, el idioma sigue siendo el mismo y el regreso al domicilio original de la familia se convierte en algo barato y próximo. Sin embargo, no es del todo maravilloso ese paraíso del que suele hablarse a la hora de emigrar a urbes como Madrid, Barcelona o Bilbao.

La primera y mas inmediata adversidad que se les presenta a esos jóvenes que abandonan sus pueblos, aldeas, pequeñas villas o discretas ciudades –en lo que a población y oportunidades se refiere- para marchar con ilusión hasta Madrid –nos centramos en el núcleo central del Estado como arquetipo de lo que hablamos- es el alquiler de un piso. La vida es mas cara y encontrar un alojamiento de garantías ya supone un trauma inicial y una inversión que puede trastocar el resto de planes si quieres más informacion puedes visitar https://www.reparaciondetejadosmadrid.es trabajadores que abandonaron ese ámbito rural y que se asentaron con muy poco en Madrid.

Y es que encontrar un alquiler asequible para un joven español, con poco dinero, en esa experiencia están los compañeros de https://www.obrasdepoceriaenmadrid.es, con poca experiencia y con un trabajo potencial que no estara muy bien remunerado es una tarea dificultosa. Lo mas lógico suele ser acabar en barrios un tanto aislados y con frecuentes problemas de convivencia; adiós a ese glamur que ya empezaba a dibujarse en la mente con el cambio de ciudad, adiós a esas bellas avenidas, a esos idílicos teatros y a todas esas comodidades que suelen proyectarse por televisión.

El aeropuerto, el habitat de los jovenes

Las terminales de aeropuertos de todo el mundo parecen haberse convertido en el nuevo habitat de los jóvenes españoles, que a diario ven cómo es practicamente imposible ganarse la vida en un país que les ha dado la espalda. Cierto es que hay milagrosas excepciones de jóvenes que, o bien por un esfuerzo tenaz y heroico, o bien por algún tipo de enchufe o de contacto, que si eres bueno, puedes entrar en la empresa de cerrajeros Bilbao, pueden quedarse en España gracias a haber encontrado un trabajo.

Pero con uno de cada dos jóvenes apartado del mercado laboral y dejado a su verdadera suerte, España no es país para menores de treinta años. El exilio es en muchos casos la única salida disponible, por lo que hacer las maletas es el camino a seguir. Aunque el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de España, Alfonso Dastis, en un alarde de estupidez e incluso de provocación, señale que irse del país puede ser algo enriquecedor y poco traumatico para los jóvenes, la crudeza de la situación es considerable.

Nada garantiza el exito en la nueva tierra a la que se va. Los problemas con el idioma suelen levantar la primera barrera, ya que, por muy alto nivel que se tenga, cualquier nativo lleva ventaja sobre los españoles. Tambien el exilio puede producirse a un país latinoamericano donde el lenguaje es un amigo, pero tampoco hay garantía de una oportunidad de trabajo pero que en España tampoco ni de cerrajero en Alicante; no hay que olvidar lo costoso de un simple billete de avión desde España para un joven que apenas ha podido ir reuniendo dinero.

Aunque estemos de acuerdo en que el exilio tal vez sea la vía mas recomendable para los jóvenes, el mundo parece acercarse a una nueva ola de totalitarismos, exclusiones y falta de integración. El ‘Brexit’ supone una autentica amenaza para los jóvenes que han optado por comenzar una vida en el Reino Unido; la victoria de Donald Trump dificulta mucho las cosas para los españoles que sueñan con trabajar en Estados Unidos.

Entre 23 y 30 la cosa es desesperanzadora

La situación para los jóvenes de entre veintitres y treinta años es del todo adversa y desesperanzadora. La falta de empleo de calidad aboca a muchos de estos jóvenes a la pobreza –en sus diferentes grados, severa o potencial-. El futuro no se ve por ningún lado, mientras que las facturas de la luz, el agua, el gas, el Internet y demas servicios basicos siguen llegando puntuales cada mes.

En este contexto, muchos jóvenes que optaron por salir del nido de los padres y dejar atras aquella casa de la infancia y la adolescencia se encuentran con una situación que les pone entre la espada y la pared. Esten en paro o trabajen a cambio de un salario mísero –poco importa esto-, lo cierto es que no disponen a final de mes del dinero necesario como para afrontar el pago de comida y de las cosas de la vivienda. Así, la única vía para salir de esta encrucijada suele ser el regreso a la casa de los padres, con todo lo que ello conlleva.

Volver a empezar siempre es difícil, sobre todo si el comienzo no lleva consigo ninguna clase de progreso. Volver a encontrar un empleo que permita al joven salir otra vez del hogar de los progenitores se convierte en algo muy complicado, ya que con anterioridad se ha comprobado lo difícil que es hacer frente a todos los gastos rutinarios con un sueldo bajo que no tiene la suficiente holgura.

A partir de este kilómetro cero, la oscuridad se va haciendo cada vez mas grande y la única salida parece ser el exilio, hacer las maletas e irse de un país que no parece darse cuenta de que esta cavando en nuestros días su propia fosa. Y es que trabajar de la especialidad de uno en España ha pasado a ser una utopía grande.

Trabaja en una ONG

Esos jóvenes que no han tenido ni milagro ni enchufe en España pueden llegar a hacer verdaderos esfuerzos por intentar salir de su situación de desempleo. Si el exilio se descarta y el hecho de seguir viviendo del dinero de los padres tambien se desestima, una de las mas evidentes oportunidades de trabajo viene de las organizaciones no gubernamentales.

Las ONGs ofrecen multitud de puestos de trabajos vinculados a la captación de socios que financien su actividad; aunque este quiza sea otro tema en el que ahora no merezca la pena entrar, no hay que olvidar que muchas de estas ONGs sí que son gubernamentales, puestos que reciben jugosas subvenciones de dinero público. En este escenario de falta de absoluta de oportunidades para los jóvenes, y antes de salir definitivamente del país, trabajar para una organización de este tipo parece ser a priori una vía a agotar.

Lo normal en estos trabajos suele ser laborar cada día a cambio de comisiones. Por lo general, la captación en estos tiempos de crisis es una tarea harto difícil, pues el poder adquisitivo del conjunto de la nación ha decaído lo suficiente como para que se ahorre en este tipo de gastos que hace unos años eran mas frecuentes en el seno de una economía domestico.

Por tanto, las escenas urbanas de cada día nos dejan menosprecios, desdenes maleducados y hasta malas palabras de muchos transeúntes hacia los jóvenes que intentan ganarse la vida –aunque en un elevadísimo porcentaje no lo consigan- por medio de este trabajo.

Así, muchos jóvenes españoles, brillantes, con masteres y con carreras acaban en estos desapacibles y desagradecidos oficios, recibiendo el mal trato de los viandantes, el desprecio de la gente y la tajante insolidaridad de quienes a priori se dedican a llevar la solidaridad por todo el planeta.